sábado, 7 de agosto de 2021

Tus nombres


Huelo tus nombres

y me traen jazmines

de esos frescos

recién mojados por la lluvia

frutas maduras, miel, madera y tierra fértil

VIDA... no me sacies nunca.


Y el sol



Y el sol, aburrido de tanta nostalgia
cargó sus rayos en un hato de mendigo
y huyó de mis ojos noche,
dicen que se perdió por cien días
y los pájaros siguieron su camino
sólo quedó el río… sin voz y sin trino.

m.r.
17.08.2009

viernes, 6 de agosto de 2021

Gracias

 

 

"Cuerda floja  desbanda el infinito"
 
infinito de mares y de vientos
infinito de ternura
que hoy me llega asida de tu mano.
 
Camino en la luz
buscando cielos nuevos
y este ansia de Todo
me sorprende
cada día
nuevo
insaciable
expandiendo mi alma
estallando en mi cuerpo
en un eterno gracias.

m.r.
15.09.2002

Árbol de Pan

 

Abrazo de tierra fértil
noche
cueva
útero
que alimenta mis raíces
brazos ciegos que buscan agua a tientas
fuerza
vida arrancada a mordiscones de la muerte.

Templo mi alma en la espesura de lo oculto
y surjo imponente hacia lo alto
tronco soberbio
madera de carne y sangre que late.

Abro mi pecho inmenso y lo desgarro
cientos de manos, dedos largos
hojas sedientas de luz, aire, lluvia
bocas y ojos ávidos de vida
que reclaman más
siempre más
hacia arriba
y se desbordan
en una fiesta de flores
la locura de la entrega
frutos de pan hechos mujer
corazón de miel
que se da toda.
 
m.r.
25.05.2002


lunes, 11 de julio de 2011

Lehaim

Llego de Alphard a recoger mi equipaje
esta bendita piel de mujer… que me acompaña
mensajera de la vida a quien bendigo,
y alzo mi copa en tu memoria…
una vez más
¡Lehaim! Por Ti… Por nosotros…
¡Por el Amor!

Estreno cada día la riqueza
de saberme entre tus manos,
y el confiarme
así,
tan dulcemente
a cada instante
se ha convertido en mi delirio
una adicción peligrosa
que crece con las horas
y agiganta el destierro de no verte.

Cuento los días y las noches
y es eterno…
el espacio y el tiempo me amordazan,
a veces… no sé aceptarlo
y me atrapan los espejos bicelados
caleidoscopio embustero
engañabobos.

Embriagada de soles me entretengo
y olvido por instantes mi destino
pasajera fortuita soy
ni pienso quedarme
remontaré las estrellas cualquier día de estos
hasta hallarte.

Mientras tanto una vez más
alzo mi copa en tu memoria…
¡Lehaim! Por Ti… Por nosotros…
¡Por la Vida!


   m.r.
20/09/2006

A cielo abierto

Traigo los ojos transidos de tardes
y de olvidos
y esta pena violeta y añeja que me recorre toda
como el vino amable la garganta.

Tengo los pies calzados de huellas
en la arena
y un atado de suspiros en el pecho
con sus bocas abiertas
como pichones en el nido
esperando el alimento.

Llego con las manos pausadas
para el rencor y el golpe
porque aprendieron a esperar la caricia
y a recibirla
después de mucho tiempo.

Cargo los hombros pintados de soles
y esta piel florecida de mañanas
porque encuentro mil motivos todavía
para descubrir tu sonrisa
y envolverme en ella cada día.

Aún tengo empastadas las alas
 del hollín de los recuerdos grismarrones
y la angustia
más hoy quiero enjuagarlas con mis lágrimas
muy cerquita de tus sueños
y secarlas a tus ojos
para emprender el vuelo juntos
a cielo abierto.

m.r.
19.02.2003

Piel de mujer

¡Ay, cómo duele esta piel de mujer!
¡cómo me duele!
Maldita pena hembra que no pasa
hija del deseo
y de la sangre
que no calla.

Mirian Riba
10/04/2001

Guerrera de la vida

Cierro los ojos
recojo pasados
inviernos
oscuros
en la noche sorda del viejo milenio,
vasija de barro
que sepulta los ayeres
y los calla.

Siento aullar el dolor
en las entrañas,
mordida de la tierra
que me rasga el alma
y transforma mi cuerpo
en semilla
que se pudre
enmudecida
lentamente…

No soy yo
es un espectro parecido a mí
con mis facciones
que ha venido a habitar en mi morada…
toma mis pies
y los lleva a cualquier parte
a ninguna parte
a la nada…
toma mis manos
y las quiebra como ramas
de otoño
sin hojas
sin flores
sin vida…
toma mi voz
y habla por mí
sin mensajes
sin poesía…
ha tomado mi corazón
para secarlo
y convertirlo en piedra
la más fría
en laja
blanca
impecable
de sepulcro
y no responde…
ya no siento los besos
las caricias
ya no entiendo
adónde quedó el amor
en cuál esquina…

Cruzo la vida
con los ojos del espanto
veo sin ver
 siento sin piel
ya no hay aromas
ni pájaros
ni música…

Los recuerdos
son mortajas
cadenas
que detesto
y me retuerzo y desvanezco
la sangre apenas me reclama
ya no hay fuerza
y me abandono…
y en lo oscuro
aúlla mi alma
con los últimos suspiros de agonía…

La tierra me asfixia
tapa mis ojos
mis oídos
mi boca
muerdo la muerte
la mastico
y casi muero
casi muero…

Silencio... en lo profundo
la muerte está pariendo la vida…
un destello apenas me despierta
abre mis ojos
los inunda
entibia lentamente mi entrañas
y las cura
lentamente
dulcemente…
Despierta, me dice
Niña, mujer…
tú puedes
siempre puedes
guerrera de la vida
alza tu emblema
el tuyo
el de la vida
y una vez más,
Luz eterna,
divina
renace
ceñida de promesas.

Mirian Riba
14.11.2006

domingo, 10 de julio de 2011

Trampa

Ungida de Infinito
recorro los linderos del espacio
sabiendo que no existen
y aprendo del tic-tac de los relojes cada día
a escuchar atentamente los silencios,
plagiadores sigilosos del no tiempo.

Cuerda floja transparente
y esta pasión insaciable por el Todo
que apenas si comienza a estremecerme.

¿Cómo calmar esta sed
si no hay agua que la sacie?

Camino a paso lento por la tierra
recogiendo la memoria de los hombres
y es un sendero apretado y oscuro
que me asfixia
y no lo quiero…
me libero de la huella
y suelto riendas,
se me escapa del pecho
esta locura
y me contagia la belleza de lo simple
encendida en un rojo de amapola
en un pichón de golondrina.

¡Ay si pudiera perderme
y saltar esta trampa del destino!

Mirian Riba
10/09/2006

sábado, 9 de julio de 2011

Holocausto

He quemado las velas de mi barco,
el timón, los remos y las boyas,
los mapas y las cartas de navío,
la brújula y la rosa de los vientos.

La cubierta de mi alma está vacía,
el mástil en cenizas;
y sobre la pira infernal de mi holocausto
inmolo el cuerpo inerte
del último
palomo mensajero.

Y así, sola, ahora,
en medio del océano, pregunto:
¿Qué más quieres de mí?
Si te lo he dado todo...

¿Cuántas veces me pediste que zarpara
dejando a mis espaldas
muchas cosas...casi todo?
¿Una, dos, tres veces?
¡Esta es la cuarta!
¿Fueron malas las otras?
¿No estuviste conforme con aquellas?
¿Y ahora... lo estás?
¿Estás conforme?
Mira lo que soy...
¡No soy nada!
Un guiñapo, un gusano moribundo
hecho trizas en tus manos;
no soy nada...
nada tengo...
estoy vacía,
vacía por completo,
mortalmente sola
en medio del océano.

¿Qué más quieres de mí?
¡Dímelo!
¿Es así como me quieres?
ciega, sorda, inmóvil, muda,
desnuda y casi muerta?
Nada me queda del pasado,
nada espero del presente.

Y ahora dime...
¿Qué harás conmigo?
¿Partirás mis despojos
a las aves de rapiña?
¿Me harás presa frugal
de un hambriento tiburón?
¿Abandonarás mi cuerpo exánime
en altamar
esperando a ver qué ocurre?
¿O tal vez ... dejarás
que me consuma en mi deseo?
¿Quieres resecar al sol
la sangre de mis venas,
amortiguar con sal
los latidos de mi cuerpo,
acallar con el viento marino
los gritos de socorro de mi boca,
o burlarte un poco de mi angustia
y jugar al escondite?

¡Tengo miedo!

Ahora todo calla,
todo cesa...
y en el silencio
oigo a mi espíritu gemir en un murmullo:
Te necesito... Sólo a Ti... Sólo a Ti...
Mirian Riba
30/05/1999

De regreso

Y al fin entras, bella, cautelosa, mansa,
por la reja entreabierta de mi alcoba,
junto al verde azulado de las hojas
de los viejos naranjos familiares.

Con tu luz apacible y misteriosa
invades esta cama solitaria
abrazando mis ojos errabundos
y agotados de insomnio veraniego.

En mágico encanto mi rostro besas
con el limpio pudor de los amigos,
reposando en mi almohada, frío y puro
el beso mortecino del fantasma.

Mas pronto huyes, envuelta en nubes negras
dejando a tu paso un haz de sombras blancas,
y esquivando la aurora te entretienes
en las faldas de un cielo penitente.

Amiga buena y paciente de otros días
que hoy me encuentras de regreso en esta tierra,
pacta conmigo un nuevo trato, sin testigos,
y guarda en tu seno, mi pesar... y mi castigo.
Mirian Riba
31/01/1999